Texto: Elías Miera (El Sincio)

Foto: Jamie Tanner

Pasamos al repaso a la última jornada del festival…

DOMINGO 6 SEPTIEMBRE

Girlpool

Después del gozoso palizón del sábado que mejor comienzo para el domingo que pasar las primeras horas de la tarde con el peculiar minimalismo de las californianas Girlpool. Y digo peculiar porque son solo dos chicas, una a la guitarra y la otra al bajo. Uno o dos acordes como mucho por canción. Son de una sencillez insultante, hasta el punto de que te haga preguntarte como puede funcionar aquello tan bien. Acordes punk pero sobre todo unas letras ácidas, terriblemente corrosivas y a veces con trasfondo feminista. Tocaron sobre todo temas de su último y reciente trabajo. Altamente disfrutable el poder escuchar sus enérgicas misivas a tan solo 3 metros de distancia y en la intimidad. Me gustaron mucho.


Foto: Brendan Ryan

Interpol

Ya los había visto también este año en el Primavera Sound y esta vez solo fue de pasada. Fueron un par de temas, lo suficiente para comprobar que sigue siendo una banda solvente en directo pero con un post-punk de corte comercial, lo que en mi opinión limita un poco la propuesta musical de la banda en cuanto a lo predecible. Con todo, no los considero un fraude en absoluto y muchos de los que los critican ahora los ensalzaban con la novedad de su primer disco. Aunque también es cierto que la banda en mi opinión no ha conseguido superar la profundidad, oscuridad y potencia de esos discos iniciales.

Villagers

Elegante e intimista sesión de folk a cargo del increíblemente talentoso Conor O’Brien. El dublinés llego a poner a una carpa de varios miles de personas sentada durante uno de sus temas. Repasó temas de su último disco, un trabajo más reposado y tranquilo y quizás menos pop que su anterior álbum. Un concierto preciosista y repleto de musicalidad aunque me gustan más cuando los disfruto en sala.


Foto: Justyna Kielbowicz

METZ

En la edición del año pasado quizás el mayor contraste se produjo cuando saltamos de Mogwai a Perfume Genius. Y este año no podía ser menos, tratándose de un festival con un menú tan ecléctico en lo estilístico. De las delicadas atmosferas intimistas de Villagers pasamos al visceralidad gutural de Metz. Un auténtico trallazo en la cara en directo, adrenalina en estado puro. Tremendo la energía que transmite esta banda. A mí personalmente me suena mucho a Nirvana en su época Bleach y además lo hace en su versión más salvaje. Excelente concierto el que nos brindó la banda de Ontario con alta intensidad en los pogos en la parte delantera, incluyendo a varios asistentes pasando por encima del público varias veces a pesar de las repetidas advertencias desde los agentes de seguridad. En algún sitio he leído una entrevista con el cantante confesando que les resulta humana y físicamente imposible ofrecer conciertos de más de 1 hora, ahora lo entiendo.

FKA Twigs

El año pasado FKA tuvo que cancelar el concierto a última hora así que se la esperaba con muchas ganas. Delicioso recital el que nos ofreció la artista inglesa. Se come el escenario con esos contoneos, tiene una presencia fabulosa. Se nota que fue bailarina de videos musicales, domina completamente la actuación y el escenario de principio a fin. La calidad del sonido fue en crescendo y acabo siendo sobresaliente, lo cual tiene cierto mérito tratándose de esa peculiar paleta estilística y siendo además en carpa. En directo suena más dub-step y electrónico, incluyendo momentos con ritmos pasajeros drum n bass, y quizás menos r’n’b que en su versión en disco. Sobresaliente.

Girl Band

Si Metz me devolvieron Nirvana a la memoria, los de Dublin me recuperaron la versión noise más descacharrada y radical de los Pixies. Menos mal que nos tomamos un calmante con FKA entre medias, porque de otro modo el duo Metz seguido por Girl Band nos habría sacado despedidos de la carpa. Girl Band me parece una de las bandas del año, es increíble el descaro, desparpajo y originalidad de estos chavales tan jóvenes. Realizan además un tratamiento del genero noise pero desde un punto de vista muy personal con momentos experimentales. Conjugan ese mensaje de nihilismo y rabia desbocada a través de rugidos y lamentos aportados por cuerdas distorsionadas. Aunque ya han pasado por grandes festivales como Primavera Sound o Glastonbury, su primer disco ha salido hace escasos meses al mercado. Una banda muy a tener en cuenta para el futuro y con un directo verdaderamente arrollador.

Tame Impala

Los australianos fueron nuestro último concierto en carpa del festival. Era la primera vez que los veía y no me defraudaron en absoluto, la verdad es que en directo consiguen un sonido genuinamente retro. Un espectáculo complementado además con unas caleidoscópicas proyecciones de luces, aportando un muy apropiado punto lisérgico adicional. Kevin Parker es protagonista absoluto dentro y fuera del escenario, se le nota un peso tremendo en la banda. Como era de esperar, el repertorio del concierto estuvo formado en su mayor parte por temas de su excelente último disco. A mí personalmente ese salto de década en el sonido me sorprendió bastante la primera vez que escuche este último trabajo. Prueba fehaciente de la elasticidad y talento de su líder. De cualquier forma, incluso en esta su versión más pop, la banda en directo sigue destilando mucha psicodelia. Notable alto.


Foto: Gregory Nolan

King Kong Company

Y el festival lo cerramos como siempre, en el escenario del barco encallado en un claro del bosque. Volvían los irlandeses King Kong Company, que ya me dejaron grata sensación en la edición anterior. Son una de esas bandas que resucitan a muertos, y a más con el kilometraje que ya llevábamos. Y lo consiguen a través de descargas de potentes bases rítmicas de electro rock y con una hipnótica sección de viento rodeando los altos bajos. Si bien he de admitir que me gustaron más la primera vez que los vi en directo, resultándome en esta ocasión más planos. Pero qué demonios, nos hicieron bailar mucho, lo cual ya tiene mérito en el tramo final del maratón.

En esta jornada se nos quedaron en el tintero, en varios casos dolorosísimamente: Here We Go Magic, Django Django, Fat White Family, Viet Cong, Manic Street Preachers, Paul Kalkbrenner, Florence and the Machine, Son Lux, The Boomtown Rats y The Strypes. Casi nada, como para hacer otro festival solo con lo perdido.

En fin, que a pesar de mis peores temores con la masificación del evento, seguimos disfrutando ENORMEMENTE del Electric Picnic. Un ambiente excelente, donde conoces a gente fantástica, decenas y decenas de escenarios repletos de sorpresas para los que les gusta improvisar e investigar y, lo mejor de todo, el poder disfrutar de tan buenos artistas tan de cerca. Música en directo en esencia pura, a la antigua usanza. Quedamos emplazados de nuevo para la edición del 2016. Como siempre, estáis todos invitados.


Foto: Jamie Tanner

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