Templeton

Templeton

Llegamos a la segunda jornada del Ebrovision, en la que empezaron los conciertos en el escenario grande (el del Multifuncional de Bayas), actuaron los primeros cabezas de cartel gordos y la noche se nos alargó con las pinchadas en el Orosco.

A pesar de todos los meses que han pasado desde que publicaron “El murmulloTempleton todavía no han tocado el repertorio de su segundo disco en Cantabria, así que para algunos de nosotros su concierto fue una especie de presentación del disco, y también de Sara que se incorpora como séptimo miembro del grupo al violín y a los teclados. Con las canciones del segundo disco el repertorio ha ganado en solidez y en profundidad: el tempo del concierto se ha rebajado, los hits rompepistas como “Brasil” o “Las casas de invierno y de verano” o “Sofa cama” ya no se llevan todo el protagonismo sino que lo comparten con piezas mucho más reposadas como “El caminante” o “Los días”, y los pasajes de espaciales que abundaban en “Exposición universal” ahora conviven con naturalidad con otros de pop cristalino que recuerdan a Los Brincos o a la Velvet Underground. Todo esto, interpretado con su habitual precisión y energía, da lugar una vez más a un directo maravilloso. Eso sí, ni las 18:00 h. del viernes es hora para un concierto así, ni el Red Bull Tour Bus y su escenario a tres metros de altura son lo más favorable para que haya una buena conexión entre el grupo y el público. Esperemos que la siguiente vez que vengan al festival les veamos en mejores condiciones.

Pegasvs

Pegasvs

Ya por la noche, en el escenario del Multifuncional de Bayas, Pegasvs abrieron ante un público todavía escaso. La recuperación de sintetizadores analógicos en las últimas temporadas está dando lugar a buenos trabajos como los de Fasenuova, Edredón o los mismos Pegasvs, aunque por la fría acogida parece que estas propuestas todavía se les atragantan al gran público. Estos cacharros del pleistoceno imponen al que los toca grandes limitaciones, pero también abren un mundo de posibilidades de sonido sin igual. Solo con cacharros así se pueden recrear los impresionantes paisajes sonoros de las canciones de Pegasvs, gélidos como la puesta en escena del grupo (de hecho fueron de los pocos que no utilizaron proyecciones de vídeo durante su actuación), pero que también son capaces de construir hits bailables como esa “Melodía del afilador” que es una de las grandes canciones de este 2012.

El Inquilino Comunista

El Inquilino Comunista

El Inquilino Comunista fue para muchos de nosotros sacarse la espinita de poder ver a aquel grupo tan grande y tan raro, que abrió tantas puertas cuando nada de esto existía, que vino y se marchó antes de todo. Me imagino que para los más jóvenes no tuviese un componente tan emotivo, pero revivir los tiempos de instituto a ritmo de “Sukie” o de “Brain Collapse” bien mereció el desplazamiento hasta Miranda. En muy buena forma -sobre todo el batería Javier Letamendia, que parece haber pactado con el Diablo- y con muy buen rollo, el cuarteto disfrutó tanto arriba como lo hicimos nosotros.

Mientras veía a Fuel Fandango sólo podía preguntarme una y otra vez cómo un grupo así había llegado hasta tocar ahí. Este trío sevillano es un cruce entre lo más kitsch de Mecano y el trip hop de saldo de Morcheeba aliñado con toques de nu metal de garrafón; tienen un repertorio de canciones feas llenas de requiebros en las que buena parte de los sonidos van pregrabados, y hasta la puesta en escena de floripondios es espantosa. Al principio pensé que esto solo podía deberse a que su manager fuera un genio a la hora de vender humo, pero cuando vi que el público realmente se volvía loco con el directo del grupo dejé de entender nada. Definitivamente, creo que estoy muy viejo para estas cosas.

Así que este fue un buen momento para dar una vuelta por el recinto, aunque como ya comentamos en la reseña del jueves, había mucho menos que ver que en otras ocasiones. En la entrada del recinto estaba la pequeña carpa de los djs, rodeada de lo que deberían haber sido los stands de los patrocinadores oficiales, aunque finalmente estos no llegaron a hacer acto de presencia, y también había un par de puestos de pizzas y bocadillos. y ya en el interior de pabellón se podía encontrar el habitual mercadillo, en el que este año se había reducido de forma notable el número de puestos hasta apenas una decena de ellos. Y como nota llamativa, a pesar de encontrarnos en un festival de música, esta vez no había ningún puesto dedicado a la venta de discos… ¿inquietante?

Corizonas

Corizonas

Los Corizonas estuvieron mejor de lo que esperaba. Aunque lo cierto es que esperaba muy poco de ellos. Vamos, me parece que en su propuesta hay demasiada premeditación y le falta bastante alma, que explotan todos los tópicos rockistas hasta el aburrimiento y que además no siempre lo hacen con fortuna (la forma en que destrozaron el “Supernaut” de Black Sabbath me pareció bastante innecesaria). Pero lo que hacen lo hacen con oficio, consiguen que la gente baile a su ritmo sin trampas ni trucos zafios como los que acababan de usar Fuel Fandango, y montan una buena fiesta para mantener alto el ánimo de los festivaleros.

Sidonie

Sidonie

Las últimas veces que había visto a Sidonie en directo fueron una auténtica catástrofe, así que lo que están haciendo ahora ha sido toda una sorpresa. Parece como si de una vez por todas Sidonie hubieran decidido tomarse en serio y reivindicarse a sí mismos. ahora suenan centrados, el repertorio que hace solo un par de años chirriaba (desde “Sidonie Goes to Moog” a “El incendio”, pasando por “La Costa Azul” o “Fascinado”) ahora vuelve a sonar digno, y las nuevas aportaciones como la versión de “Kids” de MGMT les han devuelto la frescura. Aunque más bien parece que es David Ginzo el que ha decidido reivindicarles. El ex Templeton oficia como cuarto miembro a la guitarra y los teclados, aunque casi podría decirse que es un director de orquesta que se echa a la banda a sus espaldas y toca por todos mientras ellos pueden centrarse en cuidar su imagen de rock stars.

La última actuación en el Multifuncional de Bayas fue la de los suecos Sound of Arrows, que con su pop electrónico no consiguieron engancharnos así que nos marchamos antes de la hora para hacer acto de presencia en la pinchada de Patrullero en la carpa de djs. Y a partir de ahí nos acercamos al centro de Miranda de Ebro para seguir con las pinchadas en el Orosco hasta altas horas de la madrugada… pero eso es ya otra historia.

Texto y fotos: Carlos Caneda, Robreto Palacios, Javi Patrullero

Crónica del sábado del Ebrovision
Crónica del jueves del Ebrovision

2 Respuestas para “Ebrovision 2012 – 2ª Parte: viernes 31 de agosto”
  1. Stoner dice:

    Larga vida al Ebrovisión!!!

  2. […] un abono para el Ebrovisión Ebrovision 2012 – 2ª Parte: viernes 31 de agosto » sep 03 […]

  3.  
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